
Paris Roubaix: El infierno del norte
Paris-Roubaix suele explicarse como una clásica de fuerza bruta, pero esa lectura se queda corta. Esta carrera no premia únicamente al corredor con más motor, sino al que consigue mantener mejor su rendimiento cuando el terreno, la bici, la colocación y el caos van deteriorando sus opciones. La tesis del artículo es simple: Roubaix no es una prueba solo de vatios absolutos, sino una combinación de potencia sostenida, resistencia a la fatiga, robustez, técnica, táctica y un poco de suerte.




